Esta es la razón por la cuál no consumo legumbres ni cereales.


Las lectinas son los antinutrientes de muchas especies en el mundo vegetal. Se dice que las legumbres "remojadas en agua durante 12h o más horsa" y luego bien cocidas, disminuyen la toxicidad producto de las mismas. Y es cierto que disminuye, pero no del todo. Consumirlas crudas ni hablar, ya que genera serios problemas gastrointestinales.. pero aún estando cocidas, no son completamente inocuas. Algunas de las lectinas más comunes:

  • PHA (de los porotos),

  • Gluten + WGA (del trigo)

  • Gliadin (gluten)

  • PNA (maní)

  • STA (papas)


Porotos y lectinas del tipo PHA

Estudios realizados en ratones alimentados con PHA, se observó daño en los intestinos, páncreas, hígado y timo. Además, evidenciaron una pérdida de masa muscular directamente proporcional a la cantidad de lectinas ingeridas.


Otros estudios realizados en ratones, codornices y pollos alimentados con PHA (la lectina de los porotos) causó una disminución la tasa de crecimiento de dichos animales toda vez fueron incorporados en cantidades iguales a 0,5-5% de la proteína diaria. Animales alimentados con lectinas presentan cuadros de diarrea, mala absorción de nutrientes, inhibición en la tasa de crecimiento e incluso puede llevar a la muerte.


Aparentemente este efecto es causado por la desregulación de la flora intestinal, disminuyendo la diversidad de microbiota intestinal. Esto se cree ya que animales criados sin flora intestinal, no experimentaron estos mismos síntomas una vez expuestos a las lectinas. (el dogma dirá "eliminemos la flora intestinal entonces! ese es el problema!!. Tontines)


DOI: 10.1016, 10.1385, 10.1038, 10.1136, 10.1139


Cuando las lectinas llegan a nuestro intestino, se libera una proteína llamada Zonulina, y lo que hace es "permeabilizar" el intestino. Dicho de otra forma, "abre" algunos agujeros del intestino para que toxinas que no debieran pasar en condiciones normales, pasen al torrente sanguíneo. Esto genera una respuesta inmune inmediata, y empieza el show inflamatorio. De hecho, se les cosidera responsables del famoso intestino permeable (leaky gut)


Es más, el investigador que descubrió la proteína Zonulina, Dr Alessio Fasano indicó que elevados niveles de zonulina se correlacionan fuertemente con infermedad autoinmune. Según sus palabras:


"La expresión de zonulina se ve aumentada en condiciones autoinmunes asociadas con disfunción de uniones estrechas en el intestino, incluyendo la enfermedad celiaca y tiabetes tipo 1. Tanto en ensayos de animales como en humanos, al utilizar un inhibidor de péptico sintético de zonulina se establece que la zonulina está íntegramente involucrada en el origen de enfermedades autoinmunes "

Dentro de todos los estímulos potenciales que pueden generar una liberación de la proteína zonulina en el intestino, se identificó que la exposición del intestino pequeño a bacterias y gluten, son los 2 gatillantes más relevantes de la misma. Es más, hay evidencia de que la exposición a bacterias entéricas en esa parte del intestino provoca la secreción de zonulina.


DOI: 10.1152, 10.1111


Gluten y lectinas del tipo WGA (del trigo)

En experimentos se ha demostrado que la aglutinina de germen de trigo (WGA) induce tanto a intestino permeable como respuesta inflamatoria, incluso en dosis muy muy bajas.


En el rango Nanomolar, la WGA es increíblemente bioactiva en las células autoinmunes, estimulando síntesis de citoquinas proinflamatorias.


DOI: 10.1016


Gliadin (un fragmento de la molécula del gluten de trigo)

Estimula la liberación de zonulina en el intestino pequeño, causando daños en el citoesqueleto, ADN, ARN; y aumenta el estrés oxidativo a través de muerte celular programada. Esto mismo ocurre en célucas epitetiales intestinales in vitro, provocando apertura de las uniones, lo que termina en permeabilidad intestinal.


Esta toxicidad de la gliadina pareciera ocurrir en todos los seres humanos, y no únicamente en los que padecen enfermedad celiaca. El Dr. Fasano (y otros investigadores expertos en gluten) hoy creen que el gluten inevitablemente daña el epitelio intestinal y causa intestino permeable. Es por esto, que cada día hay más y más diagnósticos de sensibilidad al gluten de no-celíacos.


DOI: 10.1016, 10.1136,


Maní y lectinas del tipo PNA (peanut agglutinin)

Se ha descubierto que altera la mucosa rectal de manera consistente con lo que puede ser interpretado como una lesión pre-cancerígena. Además, luego de su consumo, se eleva el nivel de PNA en sangre, de la misma forma que lo hacen las lectinas de los porotos y tomates, donde probablemente puedan estar afectando procesos celulares de igual forma que sus precedentes.


DOI: 10.1016,


Papas y lectinas del tipo STA (solanum tuberosum agglutinin)

Activan unas células del sistema inmune que liberan histamina, generandohinchazón, picazón, urticaria y respuesta inflamatoria.


Hay varios otros estudios han mostrado que los porotos de soya, lentejas, germen de trigo y porotos normales tienen y liberan lectinas que se unen a los glóbulos blancos de la sangre, causando una respuesta autoinmune, liberando -una vez más- citoquinas inflamatorias. (hay un capítulo de Dr House que explica la tormenta de citoquinas inflamatorias. Búsquelo en youtube :D)


DOI: 10.1111, 10.1002


Lectinas y Parkinson

Aviso: acá me daré la lata explicando hartas cosas, pero lo que viene es REALMENTE FASCINANTE. Si no tienes tiempo para sentarte a leer un par de minutos y deslumbrarte con lo INCREIBLE que es el cuerpo, en verdad no vale la pena que sigas leyendo.


En el año 2015, un estudio interesante fue hecho en Holanda. Acá nos mostraba que la gente operada del nervio vago desarrollaron parkinson a una tasa mucho menor que la población general (en un tiempo de evaluación igual a 40 años)


¿qué tiene que ver esto con las lectinas?

El nervio vago se origina en el tronco encefálico y envía señales a distintos lugares del cuerpo, especialmente al tracto digestivo (incluyendo estómago, hígado, páncreas e intestinos). Es un nervio BIEN grande y funciona como canal bidireccional de información (señales) entre nuestros órganos gastrointestinales y el cerebro. Seguramente han escuchado el término "eje intestino-cerebro", en referencia a que ambos se comunican.. de alguna manera se comunican, de forma adicional a la comunicación transmitida desde el cerebro hacia el torrente sanguíneo producto de las citoquinas. El nervio vago cumple un rol fundamental.


Hay veces en que se corta el nervio vago para tratar pacientes con úlcera péptica severa, ya que se trata de evitar que se reciban señales desde el cerebro para liberar ácido gástrico durante la digestión. Esto se llama una "vagotomía". Hay 2 tipos de vagotomías, la completa total y la "superselectiva" parcial (dónde se corta únicamente la conexión al estómago y no total con el resto de los órganos). Los investigadores del estudio compararon los resultados sobre la incidencia de parkinson (PD) en los grupos que tuvieron vagotomía total y parcial, pero la disminución de incidencia fue observada únicamente en la total, y no así en la parcial; sugiriendo que era justamente la ruptura en la conexión "entre ambos" (intestino y estómago con el cerebro) la que contaba para efectos de este descubrimiento. Entonces la pregunta es:


¿por qué al cortar totalmente la conexión neuronal entre el intestino y el cerebro afecta de forma neurodegenerativa una condición como el parkinson, en humanos?


¿Es posible que una sustancia viaje desde el tracto gastrointestinal hasta el cerebro, a través del nervio vago?


No tenemos esta respuesta con certeza en humanos, pero hay ciertos estudios en animales que son bien interesantes y que podrían explicar, en parte, el hecho irrefutable de que la incidencia de parkinson en personas operadas totalmente del nervio vago es menor en comparación a la población total. Y esto es un dato (nos guste o no).


Una de las innovaciones en biología molecular más sorprendentes de los últimos 20 años, es el uso de la proteína bioluminiscente de las medusas, llamada "proteína verde fluorescent" (GFP, en inglés). Esta molécula se utiliza para visualizar el movimiento de proteínas en organismos vivientes.


Cuando un grupo de investigadores alimentó al gusano invertebrado "C. elegans" con PHA y otras lectinas, unidas a la proteína verde fluorescente, observaron la trayectoria de las lectinas una vez que fueron ingeridas y los descubrimientos fueron asombrosos. Las lectinas fueron transportadas desde el intestino hasta el cerebro de esos gusanos a través del nervio vago, en donde las lectinas se agruparon alrededor de las neuronas secretadoras de dopamina. En el caso particular de la lectina PHA, no sólo sería dañina para el intestino sino que aparentemente es tóxica también para las neuronas, ya que redujo la cantidad y las funciones de las mismas. Los autores concluyeron lo siguiente:


"estas observaciones sugieren que las lectinas provenientes de las plantas son transportadas al cerebro y afectan las neuronas secretoras de dopamina, en el gusano C.Elegans".

corroborando, así, la teoría que se tenía sobre la incidencia de las lectinas y la enfermdad de parkinson.


¿Podemos afirmar con certeza que lo mismo ocurre en humanos? No, no podemos porque no hemos hecho experimentos (es anti-ético experimentar con algo que estaría causando una enfermedad tan terrible como el parkinson). Sin embargo, el hecho irrefutable de que las personas operadas totalmente del nervio vago presentan menos incidencia de enfermedad de parkinson sigue siendo un hecho que nadie puede negar.


Un nuevo estudio Danés muestra que la vagotomía resultó en un 40% menos de incidencia en Parkinson Disease en un periodo de tiempo de 20 años. A esta altura, ya son varios los expertos que sugieren (basado en los cohortes previos de vagotomías) que las lectinas podrían estar no solo dañando el intestino, sino que viajando a través del nervio vago al cerebro, donde aparentemente serían tóxicas para las neuronas generadoras de dopamina.


Estos investigadores se dieron cuenta de algo adicional, y es que el uso de las lectinas provenientes de la dieta, aumentaba la absorción de remedios en el tracto gastrointestinal de las ratas, y esto lo logran -lamentablemente- provocando intestino permeable. Hay otras lectinas que logran atravesar el intestino en perros. El grupo de investigadores notó que las lectinas dañan el intestino y atraviesan la pared intestinal de animales (como perros) y la aparición de lectinas del maní, porotos y tomates en muestras de sangre humana, podrían indicar que las lectinas están teniendo el mismo efecto en nuestro organismo (de otra forma, ¿cómo llegan a nuestro torrente sanguíneo si no es por permeabilidad del intestino? a ver si algún nutritón esboza alguna respuesta... aunque sabemos que es imposible. No saben ni siquiera lo que es una lectina :(


Existe otro estudio en ratas, donde se administró lectinas provenientes de las arvejas para observar que pasaba. Y fue bastante sorprendente. La adminsitración de bajas dosis de lectinas indujo una respuesta progresiva de parkinson, luego de presentar una dismotilidad gástrica. En palabras sencillas, se les dió lectinas de arvejas en bajas dosis a las ratas, y generaron parkinson.


Para poder realizar conclusiones más acabadas, el grupo de investigadores tuvo -además- otro grupo de ratas, a las cuáles alimentaron con lectinas de arvejas también, sin embargo les hicieron vagotomía previamente (operadas nervio vago) y el resultado fue que: NO generaron parkinson ni demostraron ningún daño neuronal ni de dismotilidad gástrica. (W-O-W). Entonces, las ratas alimentadas con lectinas que si fueron operadas del nervio vago, no presentaron problemas. Las que no fueron operadas, si presentaron problemas. Interesante ¿no?


Aún falta mucho por aprender de las lectinas y su comportamiento en los humanos, pero los resultados no dejan de ser sorprendentes. Es cierto que no a todo el mundo le afectarán las lectinas de la misma manera, pero en aquellos con mayor sensibilidad, si sería prudente tener más cuidado. A mi en lo personal, me parece razonable pensar que las lectinas del intestino pueden causar daño en la pared intestinal y viajar al cerebro a través del nervio vago, y generar daños en las células generadoras de dopamina. Esto es un avance.


DOI: 10.1002, 10.3389, 10.1038



Lectinas y el aumento de peso

Estudios sobre la lectina del trigo WGA muestran que puede unirse al receptor de insulina, estimulando el crecimiento de las células de grasa (Adipocitos) e inhibiendo la lipólisis (oxidación de grasa). Aparentemente las lectinas de las plantas estarían imitando, en alguna medida, la acción de la insulina en las células, indicándoles que deben crecer (engordar, acumula grasa), desencadenando un aumento de peso notorio y desechando los esfuerzos por bajar de peso.


Las lectinas también han demostrado afectar negativamente la acción de la horona leptina, que es la que nuestro cerebro libera para indicar saciedad (y parar de comer). Todo esto inevitablemente lleva a un aumento de peso. Las lectinas no solo deteriorarían nuestro intestino generando inflamación crónica, sino que también afectan negativamente 2 de nuestras principales hormonas: insulina y leptina (en lo que respecta a la ganancia de peso corporal). De aquí se desprende que una dieta carnívora sea tan eficiente para disminuir de peso, ya que se eliminan todos los antinutrientes.


DOI: 10.1210, 10.1042


Después de todo esto, ¿aún alguien piensa que las legumbres y cereales son saludables? Luego de leer que la evidencia seria en este tipo de asuntos sugiere que estropean nuestro intestino, y consecuentemente nuestro cerebro (ambos relacionados), echando a perder el sistema inmune en la pasada?

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